miércoles, 16 de mayo de 2012

SI SE PUEDE!!!


Recuerdan cuando de niños nos preguntaban que queríamos ser?? Unos bomberos, otros policías, otras enfermeras, o cualquier cosa que nuestra mente infantil encontraba interesante.
 Pues yo de niña  decía que quería ser azafata (así lo decimos en Colombia, no sé cómo se dirá en otras partes del mundo), pero la verdad que lo que yo quería era "volar",  léase sinónimo de viajar......... y  fuera de todo pronóstico, VIAJE !!!! y no solo viajé.. sino que he vivido en diferentes países del mundo. ..


Hoy después de muchos años, quisiera recoger mis experiencias, y empezar a  contar en palabras sencillas lo bueno, lo malo y lo feo de haber sido "expat" una gran parte de mi vida.

Empecemos por analizar lo que es el prefijo “ex”. Yo entendí cuando me lo enseñaron que  significa “todo lo que no es”…….como ex alumno,  ex novio,  ex marido, ex, ex……o sea expatriado seria en esos términos “que no es/está en su patria”. Pero en términos muy simples, el expatriado es aquel que por voluntad propia, por decisión, en busca de un mejor estar o un mejor porvenir, decide alejarse de lo querido, de lo conocido, de lo que hace parte de su ser!!

Que viene después?  Llegar como “ex”tranjero a un lugar y familiarizarse con él.  Si es el mismo idioma, hay una mitad del camino andado, porque a pesar de que, por ejemplo el castellano o Español se supone ser el mismo, en los países de habla hispana, rían se la dificultad que es entender o hacerse entender!!!Sé que aquellos que han vivido en otros países de habla hispana, me entienden, porque a pesar de que la palabra se escribe igual, se lee igual, se pronuncia igual,  NO SIGNIFICA LO MISMO!!!!  Y peor aún, cuando  esa palabra tiene significado “especial”………….Ahí es cuando empieza Cristo a padecer!!!  Y es cuando el expatriado entiende que no está en su patria. Todo es distinto, el nombre de los cortes de la carne, el nombre de las verduras o vegetales, el nombre de las frutas, y hasta pedir un café!  En mi tierra el café servido en  taza pequeña, lo llamamos “tinto”; pero la primera vez que pedí un “tinto” en Santiago de Chile a las 10am, me miraron como loca. Porque en nuestra ingenuidad creemos hablar el mismo idioma, pero en Chile, un tinto es una copa de vino tinto, Me comprenden???  O sea, la aventura comienza desde el momento en el que bajas del avión y hay que estar dispuesto a disfrutarla para poder vivir feliz.

 No estoy diciendo que olvidemos nuestras raíces, solo estoy diciendo que podemos ser felices en otro lugar, aunque añoremos todo aquello que nos fue dado y que ha llenado nuestra vida de recuerdos: nuestra familia, nuestros amigos, nuestra comida, nuestra música, y como decía mi coterráneo hasta “el olor a guayaba” que tiene mi Barranquilla!!!